Pobre Terry Gilliam. Parece que toda producción suya está condenada a atravesar exabruptos. Problemas en el rodaje, miembros de producción renunciando, derechos perdidos. En este caso: la muerte del protagonista. Heath Ledger falleció desfortunadamente a inicios del 2008, paralizando totalmente la producción de esta película. Gilliam estaba destrozado, nada podía hacerse. ¿O sí? Aprovechando la mágica historia de un misterioso... Leer más






