De gustos y colores
January 22 | Posted by Jos Miguel Bellido | Opinion, Recomendada Tags: Bryce Dallas Howard, Emma Stone, Jessica Chastain, Octavia Spencer, Sissy Spacek, Tate Taylor, The Help, Viola Davis
A través de diferentes esfuerzos durante los años, Hollywood ha demostrado tener cierta vena para lograr plasmar los conflictos sociales de su historia en tramas de lucha de clases, supervivencia y sociedades opuestas que se esmeran por lograr vivir el tan ansiado ‘sueño americano’. Utilizando la ficción y el melodrama como un canal de una estética particular, la vida y costumbres de una determinada región reviven y reabren oportunidades para reconocer aún en ciertos nichos actuales muchos elementos que se explican y trasladan de lo real a la pantalla grande. Por ello, una temática familiar y reconocida, sobre todo en Latinoamérica también, es aquella que encierra el universo de algo quizás tan cercano al núcleo de un hogar como un ama de casa.
Historias Cruzadas (The Help) es la película de la temporada que explora aquellos años del pasado a través de este discurso. Basado en la novela homónima de Kathryn Stockett, el filme narra la historia de las empleadas domésticas afroamericanas de un pueblo del Mississipi de la década de 1960, quienes intentan contar cómo es su vida cotidiana con la ayuda de la aspirante a escritora Skeeter Phelan (Emma Stone). De esta manera, se refleja la realidad dual que opone por un lado a la élite, integrada por Hilly Holbrook (Bryce Dallas Howard) y una compañía de rubias perfeccionistas, con la clase oprimida, centrada en las empleadas del hogar Aibileen Clark (Viola Davis) y Minny Jackson, papel que le valió el Globo de Oro a Octavia Spencer como Mejor Actriz de Reparto así como otras importantes nominaciones.
El segundo largometraje del director Tate Taylor se centra en la demarcación de categorías contrarias donde se encuentran (o colisionan, dependiendo del caso) lo pobre y lo rico, lo elegante y lo harapiento, entre otras, para girar en torno a premisas muy simples como la solidez de la familia, la igualdad de oportunidades y un mundo que no está diseñado para incluir a todos en él. Es entonces que aparece Skeeter como la figura que incita un quiebre dentro de su propia estructura para facilitar la llegada del mensaje y con él, la posibilidad de que la sociedad admita a la clase oprimida. Es ella quien, a través de una fábula personal incompleta, intenta ver un universo que le es tan ajeno y tan próximo a la vez, ayudándose a sí misma además a lograr su realización como escritora.
Un trabajo eficiente en fotografía, vestuario y dirección de arte cumple con retratar esa realidad plástica de la alta sociedad y la élite de Mississipi, encarnada a sobremanera por el personaje de Dallas Howard y sus compañeras. Destacan además la escena inicial y final del filme, así como aquellos pasajes en que sale a relucir la cuota de humor marcada por Minny y sus rasgos característicos, quien encuentra en un nuevo hogar la posibilidad de enseñar a quienes, en un principio, creen saberlo todo. Vemos, entonces, un melodrama entretenido que explora diferentes personajes que se asocian o disocian con la causa a través del proceso de recolección de experiencias hasta la publicación del libro de Skeeter y las reacciones que ello genera. Además, es aquello en lo que carecen de pertenencias y riqueza tangible donde Aibileen y Minny encuentran una manera hablarle a esa sociedad que las hace a un lado respondiendo de la misma forma en ocasiones o con la simple idea de ellas como las verdaderas madres de hijos que no les pertenecen desmoronando la fachada del color de piel como rasgo de superioridad.
Cabe notar, sin embargo, que la cinta, al centrarse en un lado maternal y femenino del conflicto encuentra un problema en algunos puntos como la prescindible presencia masculina que aparece por momentos en personajes que, inclusive, pueden sobrar. Gracias a su título, de todos modos, se sabe que la trama está articulada hacia la clase trabajadora que se busca reivindicar a través de su propia oralidad. Quizás se pudo explotar de manera más vasta los conflictos internos de Aibileen o aquellos externos de Minny, en lugar de sumar secuencias que no logran definir si el personaje de Emma Stone es el principal o no. Los fantasmas de otros problemas como la violencia doméstica o la pérdida de alguien cercano son abordados de manera llamativa pero no lo suficiente como para determinar el curso narrativo de la película.
De esta forma, Historias Cruzadas es un ejercicio pertinente a modo de melodrama que retrata el enlace de la alta sociedad con las presencias innegables de la clase trabajadora, que lucha por hacerse un espacio día a día, siendo una parte silenciosa de la familia o reemplazando los roles que por exceso de maquillaje, superficialidad o materialismo, sus verdaderos integrantes no satisfacen.
Tags: Bryce Dallas Howard, Emma Stone, Jessica Chastain, Octavia Spencer, Sissy Spacek, Tate Taylor, The Help, Viola Davis






