Actividad superada

by McZorro on October 28, 2011

Existía un sentido comun contradictorio en el caso Actividad Paranormal en el momento en el que el estudio decidió darle luz verde a una tercera parte. Por un lado, un flanco más creativo, más crítico, que decía que la saga perdía fuerza, que las ideas ya estaban gastadas, que la dinámica y la forma se volvía repetitiva, que no era necesaria una tercera parte. Claro que estas ideas venían tal vez de una manera más exógena, de los fanáticos, de nosotros los asistentes a las salas de cine. Y es que de parte de los productores, de un extremo más comercial, era irresistible la idea de estrenar una parte más de una franquicia de presupuestos mínimos (pocos espacios, pocos actores, y encima desconocidos), con multiplicación de ingresos asegurada. Es así que en una especie de conciliación de ambos argumentos, el estudio siguió con el proyecto, pero prestando mucha atención a quién sería el encargado de llevar adelante una propuesta riesgosa en cuanto a expectativas. Los encargados, en este caso: Henry Joost y Ariel Schulman, ambos responsables del, tal vez, más enigmático y comentado documental de los últimos años, aquella mirada a la sociedad red social en Catfish. Con el sólo anuncio de ellos tras la cámara yo ya estaba convencido.

Actividad Paranormal 3 llega a cumplir las expectativas. Luego de una bochornosa segunda parte, lo único que quedaba para la tercera era repicar un poco, salir de ese agujero negro en el que una maraña de mitología y sobre-explicaciones de la segunda había dejado la saga, para hacer algo que ha ofendido a algunos, pero era necesario: contradecir lo planteado por la segunda parte, y tratar de coger elementos que funcionaron en la primera para aprovecharlos, reinventarlos (de ser posible) e innovar en la manera de manejar el terror; porque sino iba a terminar siendo más de lo mismo.

Lo primero mejorado, como fue mencionado: la mitología de la franquicia. La primera parte triunfaba en cuanto el miedo era desconocido, no sé sabía a ciencia cierta la fuente de las presencias ni posesiones, esta ausencia de respuesta frustraba y elevaba el nivel de horror hasta el culto, que hizo tan memorable su carrera pionera. La segunda pecó con el exceso de explicaciones, el intento de atar cabos con la historia de la hermana, con ese llamado al pasado de ouijas, incendios y miedos incipientes. La tercera, a pesar de ir hacia el pasado, la posible fuente de la maldad, no indaga en las teorías explicadas en sus antecesoras, sino que empieza fresca, incluso con una negación de la línea anterior. No hay incendio, no hay ouija ni hermanas convocando a un demonio terrible, sino más bien un espíritu inexplicable en casa, los llamados a la cultura popular norteamericana, con Bloody Mary y sectas diabólicas incluidas.

El segundo error superado: el de la pareja protagonista. Si la primera parte funciona es porque Katie y Micah son creíbles, nos resultan empáticos, este matrimonio reciente que aún no logra asentar la confianza nupcial, tal vez el horror emanando de esta relación en pañales, él más curioso e ingenuo, ella más ansiosa y reaccionaria; en torno a la pareja y su dinámica es que se construye el terror, sus personalidades justamente apoyando el avance del miedo. Sin embargo, la segunda se somete tanto a la rutina, al juego del miedo, que se olvida de sus personajes, ambos simples fichas andantes sin emociones reales o palpables, irreconocibles, indiferenciables. La tercera retoma en cierta medida el molde de la primera, él un aventurero curioso y soñador, ella una mujer que lucha con el ver que su esposo no tiene puestos los ojos en un futuro prometedor, sino más bien atrapado en su adolescencia. La pareja es de lo más apreciable por ese quiebre, ese inicio en despreocupación, con mención a drogas y sex-tape incluido, hasta llegar a este contraste mencionado mientras el terror avanza. Aparte de eso, la época en sí resulta atractiva. Las cámaras grandes, pesadas, la mención a Volver al Futuro, la sociedad de tecnología a puertas de ebullición.

Aparte de eso, existe cierta destreza de parte de los directores para generar un miedo que no sea igual al visto antes, el de los objetos que se mueven y la presencia desconocida en la primera, o el de la rutina y su ruptura en la segunda. Curioso: esta tercera evoca un poco de ambas herramientas. La cámara en mano y esos eventos inesperados nos traen recuerdos de la primera, mientras la cámara tiesa en la noche y esa rutina de seguimiento de las diferentes cámaras ubicadas en la casa nos regresan a la segunda. Pero evolucionan los ingredientes. Se juega al fuera de campo mezclado con la rutina, esa frustrante cámara montada sobre un ventilador que nos obliga a ver hacia el lado a donde apunta, mientras adivinamos el horror que vendrá del otro lado. Se juega al suspenso de saber que algo sucederá, superado muchas veces por la sorpresa que repentinamente irrumpe antes de haberlo asumido. Se mezcla el horror ‘predecible’ con una suerte de humor incómodo que resulta incluso más terrorífico, como la escena del closet o la de la niñera apareciendo frente a la cámara. Pero por encima de todo, ¿de dónde sacan los estudios tantas niñas actrices que te escarapelan la piel con sus intervenciones, con su candor y tentación, con su posterior transformación y sometimiento?

Para resumir, Actividad Paranormal 3 es mucho mejor que la segunda parte, al superar el tedio y una rutina que debió (y es ahora, felizmente) mejor aprovechada, pero no llega a alcanzar la frescura de la primera parte, esa sensación de novedad con el falso documental (a pesar de ya haber sido utilizado en el horror desde La Bruja de Blair), esa cercanía y credibilidad. Tal vez porque todo resulta, a pesar de los esfuerzos por probar lo contrario, demasiado familiar, o tal vez también por un final abrupto, confuso y poco climático, cuando escenas previas habían planteado un desenlace mucho más poderoso. Me gusta, pero igual siento que esta franquicia debería acabar pronto, por su propio bien. Aunque sé que eso no ocurrirá, luego de tan desorbitantes cifras de recaudación.

One comment on “Actividad superada

  1. nnEn mi opiniu00f3nu00a0personal,u00a0Paranormal Activityu00a03 esu00a0un paso atru00e1su00a0de lau00a0AcitivityParanormalu00a0horribleu00a0queu00a0pasu00f3u00a0escalofru00edosu00a0imaginaru00a0queu00a0nuestra columna vertebral.Aunque la pelu00edculau00a0ha recaudadou00a0mu00e1s dinerou00a0en comparaciu00f3nu00a0fuertemente conu00a0sus gastosu00a0de producciu00f3nu00a0en general,u00a0Paranormal Activityu00a03 esu00a0ahora el objetivou00a0de las discusionesu00a0siu00a0siu00a0la franquiciau00a0perdiu00f3 parteu00a0de lau00a0″capturado en la pelu00edcula”u00a0el miedoqueu00a0ha rivalizado conu00a0la popularidad deu00a0la cultura popu00a0deu00a0El exorcistau00a0yu00a0el resplandor.Actividadu00a0paranormalu00a0estu00e1 llena deu00a0situacionesu00a0extrau00f1asu00a0que los espectadores deprimera vez puedenu00a0encontraru00a0alienantesu00a0siu00a0se olvidaron deu00a0veru00a0Paranormal Activityu00a01 y 2, la pelu00edculau00a0se sostieneu00a0suu00a0tierrau00a0como una deu00a02011u00a0de altau00a0recaudaciu00f3nu00a0pelu00edculas queu00a0continu00faan manteniendou00a0la tradiciu00f3nu00a0de rechazar au00a0Hollywoodu00a0peces gordosu00a0en la prestaciu00f3n deu00a0unu00a0sustou00a0fuera deu00a0esteu00a0lugar.nnn

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