Festival de Lima 2011: El inca, la boba, el hijo del ladrón y su esposa

Entrevista: McZorro
Fotos: Rockcine

Se presenta en:
-Cineplanet Alcázar – Sala 6, miércoles 10, 7:45 p.m.
-Centro Cultural de la PUCP – Sala Roja, jueves 11, 7:15 p.m.
-Centro Cultural de la PUCP – Sala Roja, viernes 12, 2:15 p.m.

El Inca, la Boba y el Hijo del Ladrón debe ser tal vez el título más excéntrico de entre todas las películas en competencia este año, uno que te intriga desde su primera lectura; claro que imposible repetirlo una segunda vez ya que te salen variable interminables (recuerdo haberme enredado diciendo el ‘hijo del dragón’ un par de veces). Esta es la historia de tres almas solitarias (cuatro, si sumamos a la mujer de uno de los protagonistas), tres almas perdidas buscando la salvación, tres historias que confluyen en su camino hacia Lima. Esta es, además, una de las tres películas peruanas en competencia oficial ficción este año, al lado de Las Malas Intenciones y Coliseo. Es el gran debut detrás de cámaras de Ronnie Temoche, un guionista que se hiciera conocido por Todos Somos Estrellas, además de ser uno de los artífices de la ley de cine que hoy rige el panorama cinematográfico nacional. No tuvimos la oportunidad de conversar con él, pero logramos exprimirle algunas declaraciones a Verónica Olliart, productora del filme: eso ya vendrá en un segundo post de la película.

Nos citamos en el Centro Cultural de la Católica. Los actores nos esperaban ansiosos por hablar de la que ha sido su primera experiencia en cine, la ‘puerta grande’, como ellos la llaman, hacia el mundo de la actuación, al que les gustaría ingresar. Más que ansiosos, ávidos, y es que han pasado tres años desde que la película está lista, pero por problemas de financiación recién logrará ser proyectada, en el marco del Festival de Lima, este año. Ya se cocina su estreno comercial también, con una fecha fijada para el 1ero de setiembre. Tendremos que estar atentos. A continuación, en breve, la conversación que sostuve con Carlos Cubas, Flor Quesada, Manuel Baca y Evelyn Azabache, los cuatro jóvenes protagonistas que dan vida a esta película, sus expectativas colosales, sus nervios acentuados, pero a la vez una confianza que, ellos comentan, no podrá ser avasallada por ninguna crítica mal intencionada.

EL INCA

Vamos a empezar con El Inca.
Yo interpreto al Inca. Mi nombre es Carlos Cubas Silva y tengo papel protagónico con Flor Quesada, que es ‘la boba’, y Manuel Baca, que es el ‘hijo del ladrón’. Y con Evelyn Azabache, que es su esposa.

¿Más o menos en qué consiste tu personaje? Eres un luchador…
Si, el inca es un personaje muy especial, un profesional de la lucha libre que toda su vida ha transcurrido solamente en ese mundo, en la carpa y el ring. Es un personaje con mucha sensibilidad, en una edad en la cual ya no debe estar en estos avatares, en la lona, ya le toca dar paso a los más jóvenes. Es decir, está en una edad en la cual, el empresario le dice que ya no necesita de él y que tiene que dedicarse a otra cosa. Él no sabe hacer otra cosa en el mundo más que hacer lucha libre. Él se siente un tanto desorientado en el pueblo, donde durante su juventud y en el apogeo de su carrera ha sido el ídolo, ahora se ve contrariado. ¿Qué va a ser de mi vida? El Inca es un personaje de una sensibilidad social, de una sensibilidad espiritual que lo llama siempre en defensa de quienes necesitan de su apoyo. Me he sentido muy a gusto trabajando en la película, especialmente con la dirección de Ronnie Temoche; esta es su ópera prima, una excelente dirección. No soy un actor de carrera, pero él me llevó, me condujo, me preparó y su excelente dirección me llevó a ser… No sé, ya el expectador sabrá aquilatar cómo o cuál ha sido en realidad mi actuación. Esperamos que sea una película de antología, yo creo, estamos seguros que va a ser una película de antología en el cine peruano.

¿Cómo es que llegas a la producción de la película? ¿Como te contacta Ronnie?
Yo soy comunicador social, soy profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y sabes que estamos inmersos todos quienes enseñamos comunicaciones. Un día un amigo mutuo con Ronnie y con Verónica (Oliart), yo estaba dando clases de noche, me hace una seña como que quería hablar conmigo, salgo del aula y me dice: ‘Carlos, quiero hablar urgente contigo’. Le digo: ‘Termina la clase y me voy a la cafetería’. Bueno, fui a la cafetería. ‘Carlos, tengo un buen amigo, Ronnie Temoche y Veronica Oliart, que acaban de ganar el premio de Conacine acerca del libreto, mejor libreto. Y están buscando un personaje’. No me especificó. Le digo: ‘Pero, ¿a qué viene todo esto?’ ‘No Carlos, es que te conozco, sabemos de tu desempeño, de tu forma de ser y justo el personaje concuerda un poco con lo que eres, quieren conocerte.’ Le dije: ‘Pero, yo nunca he actuado’. Al día siguiente tuve a Verónica y a Ronnie en casa, noté la expectativa de parte de ellos, mucho interés; esperé. En esa espera, que fue de 3 meses apróximadamente, sé que ellos han estado haciendo casting a otras personas para el papel; yo no sabía qué papel era todavía. Me convencieron para hacerlo, luego de ese plazo de tiempo, siempre poniendo de manifiesto que no tenía experiencia de actuación. Me proporcionaron talleres de actuación. Yo soy docente universitario, tengo otra profesión aparte, y nunca me imaginé estar en el cine.

¿En qué sentido se parece el personaje a ti?
Tienes muchas similitudes (risas). Esa es mi manera de ser. Tengo mucha sensibilidad social, me gusta interectuar mucho con las personas, interactuo en todo orden, en diferentes aspectos de la vida. Y me sentí muy identificado con el personaje porque es el hombre rudo pero con sensibilidad muy fina, muy sensible, valga la redundancia, acerca de interectuar con quienes lo rodean.

¿Tienes temor de que te suceda algo parecido a lo del personaje? El personaje llega a una edad en la que ya no puede seguir haciendo lo que él hace…
Por supuesto. Quiero que sepas que soy militar, soy oficial del ejército, y me llegó el límite de edad en el grado, irónicamente pasé a ser jubilado del ejército. Dejo una actividad y paso al mundo social, al mundo de la civilidad. Es un tanto lo que le sucede a El Inca, también deja de ser el luchador, acostumbrado a lo rudo, a su entrenamiento, a lo que él manifestaba físicamente y pasa a un mundo donde debe adaptarse a una nueva vida social. Análogamente lo que me pasó a mi.

Como El Inca, ¿tuviste que usar mallas?
(Se ríe). Sí, como buen luchador usa mallas, usa trenzas, está con su mascaypacha, su cetro, su capa de inca. Muy peculiar el personaje. Interesante también, lógicamente lo hice con mucho agrado. Es una experiencia inolvidable.

¿Te imaginaste alguna vez, en tu vida militar, usar mallas?
Jamás, en mis 35 años de mi vida militar, jamás me lo imaginé. Ni siquiera se me cruzó por la cabeza hacer un papel de extra en una película. Y pasar a cumplir un papel protagónico, es un sueño hecho realidad.

¿Has visto la película?
Tuve la oportunidad de ver unos adelantos durante la post-producción, no la he visto completa. Me sentí muy identificado y representado, además de halagado no sólo por los comentarios del director, al que sentí contento con la interpretación, sino también de otras personas que han tenido la oportunidad de ver los adelantos y que han manifestado conformidad con el personaje.

La parte fácil son los halagos, los agradecimientos, pero ¿cómo le haces frente a la crítica?
Uno esta preparado para todo, en mi caso como buen militar y ahora con una fortaleza aún mayor como docente universitario, uno está ya preparado para esta vida. Lógicamente, la crítica va a ser una enseñanza para mi. Si hay una crítica que sea muy picante, muy destructiva, y no creo que lo sea, porque es una realización excelentemente concretada, pero nunca pierde uno, uno aprende siempre.

LA BOBA

¿Quién es La Boba?
Yo soy La Boba en la película, pero mi verdadero nombre es Flor de María Quesada Portocarrero. Es un personaje muy inocente, feliz, que transmite dulzura en toda la película. Realza el amor. Soy una chica de pueblo que trabaja como mesera en un restaurant, vivo con mi papá, mi hermanita, no tengo mamá. Sin embargo, en mi ser hay mucho amor que entregar. Trabajo todo el día en el restaurant, ayudo a mi papá con mi hermanita. Entre los comensales que acuden al restaurant busco el amor de una forma ilusa, quiero entregarme, ya estoy en toda la edad, tengo 18 años apróximadamente, y quiero vivir una ilusión, enamorarme. Mi vida en sí es dura, trabajo todo el día y aún así siempre me verás contenta.

¿Qué tanto de ti hay en el personaje?
Hay mucho, cuando me dijeron para hacer la película y me hablaron del personaje me identifiqué un poco. Fue una experiencia muy bonita, trascendental en mi vida y me siento muy feliz de haberlo hecho. Me siento muy identificada, totalmente.

¿En qué sentido? ¿Creer en el amor ciegamente?
No exactamente a ciegas, pero si de entregar el amor, contenta siempre, transmitiendo alegría, además llevarme bien con todas las personas.

¿Cómo es que llegas al papel?
Tengo un tío que es docente en la Católica, y él me pasó la voz, me habló del personaje. Como me conoce, las caracterísiticas que tengo, tanto físicas como emocionales, mi forma de ser ‘Ella es tú, vámos atrévete’ me dijo. Yo antes he hecho sesiones de fotos, cortometrajes muy pequeños, pero esto era un largometraje y en lo personal es algo más completo, más aún porque es un personaje principal. Me gustó y dije ‘Bueno, lo haré, un reto más en mi vida’. Me atreví y no me arrepiento, estoy muy contenta.

¿Fue difícil?
Para nada, me sentí tan identificada con el personaje que dije: ‘Esta soy yo y lo puedo hacer’. Por eso fue que me atreví a hacerlo. No fue difícil pero sí muy importante e interesante, ya que descubrí una pasión que tengo que es la de actuar. Me pude perfeccionar, porque llevé un taller intensivo con Rebeca Raez: me ayudó bastante en el desenvolvimiento del personaje, en cuanto al guión. Fue excelente la experiencia con ella y Ronnie, ya que te da confianza. Lo que me gusta más de él es que te deja proponer, y eso es indispensable.

¿Cómo dirige Ronnie?
El diríge, pero a la vez te permite, como te explicaba, que tú propongas, cómo es que tú te sientes cómodo, y te guía a su objetivo, a lo que él quiere lograr a la vez. Y llega a un punto, en este dar y recibir, en el que el personaje ideal para su película, que él creó hace muchos años, aparece en pantalla. Le gusta conversar mucho contigo, te puedes explayar, es muy bueno. Muy buen director.

Alguna cosa complicada de tu personaje o en el rodaje.
Hubo una escena muy profesional, me gustó, pero sí fue muy complicada para mi. En la película ya verán que hay una escena muy fuerte que involucra a mi personaje, hago un desnudo, pero artístico. Un poco complicado para mi. Pero como es artístico me gustó, porque a través de ello pude expresar y comprobar lo que realmente puedo hacer con la actuación. Manejarme a mi misma, a través del papel, eso fue muy interesante.

¿Esas son las escenas que compartes con Óscar Beltrán?
Si, Óscar Beltrán es mi novio en la película, un personaje carismático, hacemos una pareja genial y él fue parte de esas escenas. Pero casi salgo sola, en esas tomas, con algunas partes en las que nos complementamos y aparecemos juntos.

Tienes varias escenas con él y Óscar es una actor que ha participado ya en cine y televisón. ¿Cómo fue participar con él?
Somos amigos desde hace tiempo y conversábamos mucho. Le contaba de que me identificaba mucho con el personaje y me siento contenta de haber encontrado un chico como él para que sea mi pareja en escena, porque es carismático y a la vez me dió confianza, y yo a él. Conversábamos de que ya había trabajado con otros actores antes, pero así como pareja se complementó muy bien. Me dijo: ‘Flor, me gusta mucho trabajar contigo porque veo que nos comunicamos mucho, juntos planeamos cosas’. Se lo transmitimos al director, estas ideas, y él nos lleva hacia donde quiere dirigirnos, pero también hay cositas muy nuestras en el resultado final.

¿Le tienes miedo a la crítica que vaya a venir con respecto a tu actuación?
Sabrás que en la vida hay críticas constructivas muy buenas y otras más o menos. Yo no le tengo miedo porque de lo malo, algo bueno quedará en mi y en los demás. Esta es una película que puede ser muy criticada, críticas buenas o malas, pero no tengo miedo. He dejado lo mejor de mi.

¿Quieres seguir en la actuación?
Claro, como te dije es mi pasión. He hecho algunos cortos para la Católica. Me gusta actuar, no es un trabajo para mi, es una pasión. Me siento contenta de seguir en lo mismo y que esta película haya sido la puerta grande, donde estoy haciendo un protagónico. Me siento contenta de poder continuar adelante.

EL HIJO DEL LADRÓN

Explícame un poco tu personaje.
El Hijo del Ladrón se llama Robert, pero mi verdadero nombre es Manuel Baca. En realidad en la película nunca sale su nombre. Este personaje tiene una vida muy dura: vive en un pueblo, y allí todos lo odian por ser el hijo del ladrón, uno que ha estafado, robado en el pueblo. Él trabaja en un cementerio haciendo nichos, ya que es el único trabajo que nadie quiere hacer. Tiene una mujer que está embarazada y ni si quiera gran parte del pueblo no la quiere ayudar. Entonces él busca una manera de seguir adelante, así que emprende un viaje hacia Lima para buscar ayuda, porque ni si quiera el sacerdote, que es su jefe, le paga su sueldo. Las tres historias convergen en Lima, en determinado momento de la película.

¿Cómo es que afrontas tu personaje?
Al momento de que ya había pasado el casting, Ronnie me comentaba más sobre el personaje y sí, uno se siente identificado con él. A lo largo del proceso en el que el personaje vive, en algún momento tú relacionas al personaje contigo, y esto hace que lo enriquezcas. Eso es lo que uno rescata de cómo uno pueda interpretarlo. He aprendido mucho, es la primera experiencia actoral que he tenido. Gracias a Dios que tuve una compañera que ha tenido experiencia, Evelyn Azabache, y como te decía antes, hemos tenido química al momento de trabajar y eso nos ha ayudado bastante.

¿Cómo llegaste al casting?
Es bien gracioso, ya que yo estaba en el colegio cuando lo hice. Ahora tengo 20, acabo de cumplirlos, y en ese entonces tenía 16 años. En el colegio había una expo-universidad y allí conocí al tío de un amigo mío que es actor, Américo Zuñiga, y yo le decía: ‘Pásame la voz cuando haya un casting’. Y me pasó la voz para este. Llamé, hice casting, luego me llamaron para el 2ndo casting con Evelyn y después me volvieron a llamar para hacer un taller con 5 actores más que habían sido seleccionados para el personaje, con Rebeca Raez. Luego de un mes de taller, yo fui a quien escogieron.

Nunca habías actuado antes.
Nunca antes había actuado, fue la primera experiencia.

¿Y desde entonces has actuado?
Después de la película, volví a actuar con Evelyn en Dina Paucar, la mini-serie, y antes de eso en la miniserie Los Jotitias.

¿Cómo fue trabajar con Ronnie como director?
Ronnie es un director que está detrás de la cámara y también en la locación. Más que director es orientador, acepta las propuestas de los demás y como fue mi primera experiencia yo no sabía qué hacer, cómo pararme, no tenía antecedente de esto. Entonces me orientaba, junto con Evelyn, el Inca y otros actores conocidos. Uno se siente respaldado así en el campo como detrás de la cámara.

De las cosas más difíciles del rodaje.
Recuerdo una escena en Piura, una escena de linchamiento. Como era mi primera experiencia, y era una escena con muchos extras que también es su primera vez, en ese momento de forcejeo la gente no controla su fuerza, y esa escena me dejó algunas marquitas en el brazo y otros lugares.

¿Qué has aprendido del personaje y de tu primera experiencia en el rodaje?
Perseverancia. La perseverancia del personaje, así como de Manuel, osea yo, con esta característica nos relacionamos y se resalta en el personaje.

¿Vas a actuar en algo nuevo ahora?
Ahora, no. Estoy estudiando, la película me llevó a estudiar la carrera que estoy estudiando ahora, que es pedagogia teatral, y bueno, después del estreno veremos qué pasa.

¿Le tienes miedo a las críticas?
Miedo no. La crítica se respeta, y sea algo bueno o malo se aprende. Se aprenden muchas cosas y eso va a servir para más adelante aprovecharlo en nuevos trabajos. Se rescatan muchas cosas.

LA ESPOSA (DEL HIJO DEL LADRÓN)

¿Quieres añadir algo?
(Se ríe). Yo soy el único personaje que ya tenía su puesto asegurado.

¿Cómo es eso? Cuéntame.
Es cierto. Porque hicieron el personaje con mi rostro. Ronnie tenía una foto mía con Verónica cuando yo trabajé con ella. Y con mi imágen, imaginó al personaje.

¿En qué producción trabajaste antes con ellos?
En Dina Paucar: La Lucha por un sueño. Y de ahí empecé a actuar. No tuve que hacer nada más, el personaje ya era mio. Soy la única que no hice casting para esta película, pero sí me prepararon con los demás actores y todo salió muy bonito. Inolvidable.

¿Cómo describes a tu personaje?
Sumisa, humilde, callada. Es la típica mujer que respeta al hombre, que lo deja ser. Que está sola, metidita en la casa y encima está embarazada, osea delicada por su estado. Respeta las órdenes.

El registro de televisón es distinto al registro de actores de cine. ¿Sentiste la diferencia?
Por supuesto, es súper diferente. En la construcción de todo, todo es diferente. Yo había hecho miniseries, pero habían sidos papeles chicos, cosas así, y ahora estoy con un personaje más grande, con más texto, todo diferente, en caracterización, es impactante. Interpretar a alguien que tú no eres, porque yo nunca he estado embarazada, hasta ahorita no estoy embarazada, y hacer el papel es difícil, tenía que estar mirando a mujeres embarazadas; posturas, gestos, las manías que tienen.

Y a pesar de que no hayas estado embarazada…
¡Me gustó! Andaba con mi panza por todos lados. Me la ponía para salir. Me encantaba.

¿En qué sentido te sientes identificada con tu personaje?
En lo dulce, creo. (Risas). María es dulce, tierna, ama a su esposo, a su hombre, a su bebé. Es una chica ilusionada. Yo soy ilusionada, siempre paro ilusionada. Siento que todo esto es como un cuento.

8 Comments
  1. Pingback: Festival de Lima 2011: Entrevista a Verónica Oliart « EnCinta

    • Muero por ver la picula ya quiero q la estrenennse ve q va a estar buenaza y el actor principal se ve q es muy buen actor y todos ahi q bueno y q gusto q hagan una pelicula asi peruana y bien representada de nuestro Peru

  2. Pingback: Entrevista a Verónica Oliart – El Inca la Boba y el Hijo del Ladrón « EnCinta – ¿Verdad que es hermoso estar EnCinta? – Ahora también EnMula

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