VERSUS: El Imaginario Mundo del Dr. Parnassus
February 9 | Posted by McZorro | Opinion, Recomendada Tags: El Imaginario Mundo del Dr. Parnassus, Heath Ledger, Monty Python, Terry Gilliam, Tom WaitsTerry Gilliam ha generado opiniones encontradas, en esta humilde redacción, con su más reciente cinta, El Imaginario Mundo del Dr. Parnassus. Veamos:
Inquietudes de un autor
El Imaginario Mundo del Dr. Parnassus es la última cinta del interesante realizador Terry Gilliam, que ha sido recientemente estrenada en nuestras salas. En ella, el autor nos presenta al personaje del título, quien está en permanente interacción y duelo de apuestas con el mismísimo Diablo (interpretado por un solvente Tom Waits, fuera de su reconocida faceta de músico). Esta estrecha relación le ha procurado al Dr. Parnassus su condición inmortal, pero también la posibilidad de perder a su hija, una vez que esta cumpla los dieciséis años. A partir de este punto se plantea el filón narrativo de la película, pero también su temática y pretensiones. El constante juego entre el ilusionista y el Demonio es el pretexto para que Gilliam trate la relación entre el hombre y el mal, la condición humana y el libre albedrío. Si bien no ha habido un consenso en la valoración de esta cinta, no deja de ser, en absoluto, apreciable en varios aspectos.
Gilliam busca sumergir a los espectadores en un ambiente fantástico y para ello muestra ingenio en la creación de atmósferas. De esta manera, el autor opta por planos contrapicados y una estética donde las imágenes no se muestran en su proporción real. De la misma manera, el realizador prefiere el histrionismo en sus actores, busca la representación teatral en la dirección de estos. Se quiere sacar las cosas de su proporción real, porque lo que se persigue es sembrar la idea de irrealidad en el espectador. A todo esto hay que mencionar que estas atmósferas son planteadas en medio de la modernidad, ya que es importante para Gilliam situar su ficción en la actualidad, puesto que desea que su discurso no carezca de vigencia. Pero no se pierde el estilo y la modernidad es esbozada a grandes trazos, representada casi como una caricatura (tomemos como ejemplo la escena con las señoras ricachonas).
Sin embargo, el punto débil de El Imaginario Mundo del Dr. Parnassus se encuentra en su narración. En el deseo de Gilliam de mostrar esta visión casi global de la humanidad, la narrativa se descuida y surgen momentos donde el ritmo se pierde y la atención del espectador corre peligro diluirse. Este filme es mejor y encuentra sus momentos fuertes, cuando se aborda el interior de la mente del Dr. Parnassus, que es el lugar donde se lleva a cabo el duelo entre este y el Diablo. Es en esos pasajes que la película se torna más interesante y que Gilliam muestra su capacidad imaginativa. Son esos momentos, además, deudores de la etapa de animador de los Monty Python de Gilliam, que deja sentir su gran influencia en el filme.
A pesar de los defectos, El Imaginario del Doctor Parnassus no deja de ser un filme interesante, que sirve para conocer las inquietudes de un director de cine inspirado e imaginativo, como es Terry Gilliam.
Italo Corvetto
¿Demasiado Imaginario?
Existe un gran dilema en el cine de los últimos años: la forma y el contenido. La modernidad, el excesivo avance de las tecnologías y muchos egos en conflicto entre autores con pretensiones dilatadas han hecho que muchas veces el qué se cuenta se pierda entre tanta rimbombancia en el cómo. Efectos aparatosos, secuencias espectaculares innecesarias y robots, aliens o naves por doquier plagan últimamente los blockbusters sin ningún sentido estético o narrativo, pero no culpemos sólo a las películas comerciales. En cintas de autor hay veces que los directores también pierden noción de su estética visual, sumiéndose en un mar de ideas, pero olvidando en el fondo lo que en verdad quieren decir. Este es el principal problema del cual adolece El Imaginario Mundo del Doctor Parnassus, la última película de Terry Gilliam.
Y no se trata de falta de buenos conceptos en el contenido, sino de una proliferación de los mismos. Estamos frente a una madeja de críticas, temas e historias, pero ninguna bien hilvanada. Tenemos una crítica ante un mundo moderno donde el contar historias ha quedado en segundo plano, tenemos al aparentemente impávido personaje de Tony que oculta en el fondo grandes temores proporcionales a su ego, tenemos la etapa de desprendimiento de un padre de su hija, la constante lucha de la humanidad entre el bien y el mal… No digo que tener tantas ideas en una sola película sea malo, ya que todo lo contrario: la hace más robusta, más interesante. Pero el principal problema aquí es que Gilliam trata algunas más que otras, se zambulle en un par, pero apenas roza la gran mayoría.
Creo que el principal problema viene con la sensación que te deja la película de estar incompleta, de que falta algo. Y es que aparentemente, a pesar de los cambios en el guión que se tuvieron que hacer, el fallecimiento de Heath Ledger se llevó gran parte de la historia consigo. Queda así una historia que se siente parchada, personajes que se aplanan con el pasar de las escenas, situaciones que se hacen cada vez más inverosímiles. Todo esto en medio de hermosos decorados, criaturas maravillosas, universos oníricos, que marean por el tratamiento de la imagen lleno de planos aberrantes, picados y contra-picados constantes y un lente gran angular que todo deforma. Fácil esperaba demasiado y por eso salí tan decepcionado…
Alberto Castro
Tags: El Imaginario Mundo del Dr. Parnassus, Heath Ledger, Monty Python, Terry Gilliam, Tom Waits








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