La década en películas
January 14 | Posted by McZorro | Opinion, Ranking, Recomendada Tags: Alfonso Cuarón, Baz Luhrman, Bong Joon Ho, Brad Bird, Caché, Chan Wook Park, Christopher Nolan, Claudia Llosa, Clint Eastwood, Con Ánimo de Amar, Dance in the Dark, Dark Knight, David Cronenberg, Donnie Darko, Elefante, Espíritu de una Pasión, Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos, Gus Van Sant, Hablé con Ella, Hayao Miyazaki, Hermanos Dardenne, Kill Bill, Kim Ki Duk, L'Enfant, La Ciencia de los Sueños, La Hora 25, La Teta Asusada, Lars Von Trier, Lost in Translation, Michael Haneke, Michel Gondry, Moulin Rouge, Oldboy, Paranoid Park, Paul Thomas Anderson, Pedro Almodóvar, Películas Peruanas, Peter Jackson, Quentin Tarantino, Rataouille, Richard Kelly, Río Místico, Señor de los Anillos, Sofia Coppola, Spike Lee, Sweeney Todd, The Host, The Incredibles, Ther Will be Blood, Tim Burton, Una Historia Violenta, Viaje de Chihiro, Volver, Wong Kar Wai, Y Tu Mama Tambien
Los 00s representan una década vital en mi historia de cinéfilo. Se trata de la primera década en la que vivo sumergido totalmente en el séptimo arte, una década que ha marcado mis gustos y tendencias con respecto al cine, que ha sentado una base sobre la cual he tenido que mirar al cine del pasado y con la cual veré al cine del futuro. Considerando que mi primera experiencia en el cine fue en el 97, en el re-estreno de Star Wars, fue recién a partir de los 12 años (2000) que interioricé al cine como arte y descubrí la gran pasión que sentía por él.
Estas son las películas que han marcado la década para mi, ordenadas en 20 posiciones en base a diversos motivos (sobretodo porque eran más de 20 películas) y con sus respectivas explicaciones. Han sido unos interesantes 10 años en películas. Muchos dicen que jamás regresaremos a la Edad Dorada del cine, o que el cine de los 50s o 60s era mejor, pero no se trata de eso. El cine de los 2000s es el cine de los 2000s, con nuevas maneras de mirar el mundo, con nuevas tecnologías, con nuevas sensibilidades. Los 2000s han dado su aporte al hacer evolucionar este arte, y con él el cine de los 10s continuará morfando. Pero al fin y al cabo, el cine seguirá siendo el cine.
20 – Trilogía El Señor de los Anillos
Es imposible separar estas tres películas. Peter Jackson cogió la obra maestra de Tolkien y se apropió de ellas, creando una trilogía épica perfecta. Aprovechando una tecnología de efectos visuales ya bastante avanzada, logró mezclarla con escenarios reales, un elenco de lujo, un guión preciso en su narrativa y una fotografía cuidada. Esta es una verdadera joyita del cine de aventuras, un clásico que quedará por siempre en la historia. Y a pesar de que Las Dos Torres quedará como la mejor de la saga, como dije al principio: es imposible separar las tres películas.
19 – La Teta Asustada / Y tu Mamá También
Esta ha sido una década en la que el cine latinoamericano ha dado su cara al mundo. Una década en la que este continente ha demostrado que tiene una visión única del mundo, una sensibilidad diferente a la hora de contar historias, y todo un legado histórico-cultural que matiza su cinematografía. Y tu Mamá También ha sido básica para la cinematografía mexicana, un hermoso road movie cargado de tensión adolescente y personajes desolados en pleno auto-descubrimiento, con un Alfonso Cuarón liderando el trío dinámico de directores mexicanos (Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro siguiéndole los pasos). Por otro lado, La Teta Asustada ha marcado un indispensable hito en nuestro cine, al ser la película que ha hecho que el Perú pinte en los grandes festivales del mundo, además de marcar una nueva generación de cineastas entusiastas que quieren darle una nueva cara a nuestro alicaído cine, marcado por tantos prejuicios artísticos.
18 – Con Ánimo de Amar
Era imposible una lista de la década sin el maestro chino Wong Kar Wai, el cual nos deleitó estos 2000s con una de sus más sublimes creaciones hasta ahora. Con el perfeccionismo y detalloso cuidado por el sonido y la fotografía que lo caracteriza, Kar Wai nos contó una hermosa historia sobre el amor (o sería más bien el des-amor), con encuadre tras encuadre hipnotizando a un espectador estupefacto. Recuerdo que cuando la vi lo hice medio escéptico, sobretodo porque fue mi primer encuentro con el cine oriental. Y vaya encuentro. Es un cine que se siente muy clásico pero a la vez muy moderno, con un excesivo cuidado en matices, en sombras, colores que tiñen cada fotograma. Es una película muy rica en interpretaciones, en cosas más implícitas que demasiado explícitas, y es justamente allí en dónde sale ganando con creces.
17 – La Ciencia de los Sueños / Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos
Esta década trajo consigo a muchos directores dignos de seguirles los pasos, una larga lista de prometedores realizadores con propuestas arriesgadas. Uno de esos nombres es el del francés Michel Gondry, el cual deslumbró al mundo con su ópera prima (hasta donde sé, sólo había hecho videoclips antes de eso) Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos. Una película mágica, sin lugar a dudas. Una cinta que trajo a Jim Carrey a sus mejores dotes actorales y que mostró de nuevo la genialidad de un guionista como Charlie Kaufman. Igual de fascinante y alocada es La Ciencia de los Sueños, una cinta hecha en Francia con impecables performances de Gael García Bernal y Charlotte Gainsbourg. Con estas dos joyitas del cine, Gondry deja en claro un estilo medio surrealista de cine, un estilo marcado por un fuerte onirismo y exaltando el poder de la mente.
16 – Moulin Rouge! / Dance in the Dark / Sweeney Todd
Como dijera Hugh Jackman en la Ceremonia de los Oscars del año pasado: “The Musical is Back!”. Luego de que a partir de los 60s la magia de la industria del musical en el cine se empezara a desvanecer, el género permaneció casi muerto por largas décadas. Ni si quiera con los estrenos de Grease o Fiebre de Sábado por la Noche el género logró revivir de tal manera como lo ha hecho en esta década. No sólo ha aparecido una avalancha de adaptaciones de Broadway, sino que una ola de musicales originales han dado su salto a la pantalla grande. Tenemos así del primer grupo a Tim Burton y su exquisita versión del sangriento asesino caníbal Sweeney Todd, que mezclaba rasgos característicos del director (personajes solitarios, mundo victoriano) con la crudeza del musical de Broadway. Del lado de musicales originales tenemos la magistral pieza de Lars Von Trier, Bailando en la Oscuridad, con una Björk que te estremece hasta los tuétanos. Y mi favorita personal, la gran obra maestra de Baz Luhrman, Moulin Rouge!. Un musical con canciones del pop y rock contemporáneo que utiliza artificios del videoclip para crear esta vertiginosa historia de amor, un clásico del musical moderno. Imperdibles las tres.
15 – There Will be Blood
Jamás podré borrarme de la cabeza la extraordinaria performance de Daniel Day Lewis, o su monólogo final y el épico “I drink your milkshake”. Paul Thomas Anderson, quien ya había sorprendido con joyitas como Boogie Nights o Magnolia, nos presentó una de sus películas más maduras, de mayor escala y riesgo hasta el momento. Y créanme que eso es decir poco. Un ensayo sobre la ambición y avaricia inherente en el hombre, una mirada al continuo conflicto entre Dios y el hombre, un atrevido vistazo al mundo petrolero a inicios del siglo XX. Con un pulso magistral en la dirección, además de performances impecables, un guión delicioso y un timing cargado de suspenso y tensión, la cinta puede haber perdido el Oscar a Mejor Película ese año frente a la buena pieza de los Hermanos Coen, Sin Lugar para los Débiles, pero con o sin premio ya ha quedado marcada como una de las películas que ha definido la década, uno de los grandes clásicos de la historia del cine.
14 – Hablé con Ella / Volver
Amado por muchos, odiado por otros, Pedro Almodóvar lo quieran o no es un nombre que ha definido la cinematografía española y la ha hecho conocida en el mundo. O al menos fue a través de su obra por la que yo llegué a ver cine de la Madre Patria, y luego de todo Europa. Engatusado con el mundo femenino, el humor negro y juegos narrativos visuales y sonoros, Almodóvar ha tenido una buena década que nos deja dos de sus más grandes películas. Hablé con Ella primero, la cual incluso lo llevó a ganar el Oscar a Mejor Guión Original. Y en segundo lugar Volver, responsable de volver a sacar a la luz a una actriz tan talentosa como Penélope Cruz. Ambas son exquisitas películas llenas de guiños y jugueteos cinematográficos, con historias y giros que lindan entre el mundo de lo real y fantástico. Pedro Almodóvar es así uno de los mejores realizadores españoles del momento, uno de los más creativos, un guionista ácido e ingenioso, un realizador que nos cuenta de manera delicada y precisa sus historias y nos sumerge con sus personajes en sus universos.
13 – La Hora 25
Nunca me ha afanado mucho el cine de Spike Lee. Es un buen realizador, sí, pero en medio de demasiada crítica social creo que a veces se pierde en sus películas. Sin embargo, hay una película que apenas la vi se volvió inmediatamente en una de mis favoritas, y que me hizo prestarle más atención a sus siguientes proyectos. La Hora 25 es una película ácida, una cinta llena de situaciones incómodas, una historia sobre la desesperanza. Edward Norton nos brinda una de sus mejores performances de su carrera, mientras que Philip Seymour Hoffman brilla como siempre como actor secundario (al menos en ese entonces, brillaba como secundario siempre. Ahora ya es protagónico). Crítica, ácida, medio fantaseosa, de edición y dirección vertiginosa, con un guión brillantemente construido, La Hora 25 es una de esas películas que te da ganas de ver una y otra vez, y jamás te cansas de re-descubrir posturas dentro de su cargada crítica. El monólogo de FUCK YOU es uno de los mejores monólogos que he visto en mi vida en el cine.
12 – Espíritu de una Pasión
Se puede llegar a decir tanto con tan pocas palabras. Kim Ki-Duk lo demostró en una película de lo más contemplativa, con detalles implícitos y casi nulo diálogo. Una cinta hipnotizante, que encuadre tras encuadre devela parte de los protagonistas y las situaciones en la que se encuentran no a través del diálogo, sino a través de imágenes, de gestos, de posturas y miradas. Kim Ki-Duk trata delicadamente cada escena, cada encuadre y su composición, y ha hecho un trabajo extensivo con los actores para hacer de esta obra maestra una experiencia con tantas capas de interpretación, con tantos sentimientos encontrados luego de terminar de verla y con una tranquilidad que te sigue. Recuerdo haber quedado en una especie de trance luego de horas de terminada la cinta, sumergido en divagaciones sobre la naturaleza del hombre, de la soledad, del alma. Justo de eso se trata esta cinta. Uno de los mejores relatos de amor de la década.
11 – Una Historia Violenta
El brillante David Cronenberg se encargó de hacer un tipo de apología a la violencia, un ensayo sobre la naturaleza violenta inherente en el hombre, en esta peculiar y memorable película. La película juega a manejar la tensión cuidadosamente, a jugar a meternos en situaciones asfixiantes y cuyo resultado no sabemos y a veces ni queremos conocer. Cronenberg no abusa de la violencia explícita, para que cuando llega a usarla cause un mayor impacto en el espectador. ¡Y que impacto! Cronenberg juega a los silencios, a las miradas cómplices, a los personajes que ocultan algo, a lo grotesco, todo en una mezcla perfecta que hace de esta película una experiencia inolvidable en el cine. La escena final en la mesa dice mil cosas, pero no se gesticula ni una sola palabra. Joyita sobre la violencia y la redención.
10 – Donnie Darko
Si hay un director al cual miro con cierto aprecio y pena a la vez esta década, ese es Richard Kelly. Y es que luego de hacer tremenda obra maestra como lo fue Donnie Darko, jamás ha vuelto a hacer algo igual de bueno. Una cinta que revolucionó el género de la ciencia ficción en estructura narrativa, parece que fue algo que le salió de suerte. ¿Suerte? ¿Se puede hacer algo tan bueno de suerte? Pero en fin, la cinta quedará en la historia como la película que puso a Jake Gyllenhaal como uno de los actores más prometedores de su generación y que nos asfixió con una historia llena de paranoia, giros inesperados, personajes conflictivos y situaciones de lo más inverosímiles. Una cinta algo difícil de entender, pero que te invita a hacer revisiones por lo fascinante de su historia. Richard Kelly ahonda en el mundo de la adolescencia en una brutal y frenética historia de suspenso y ciencia ficción. Recuerdo haberme roto el cerebro tratando de descifrar todo lo que sucedía en la cinta.
9 – OldBoy – The Host
Esta década también ha sido una ventana a un cine que pocos conocían, pero que justo estos 10 años ha generado toda industria cinematográfica llena de buenas ideas y realizadores prometedores. Uno antes pensaba en cine oriental e inmediatamente veía China y Japón. Pero ahora Corea es un país fijo a nombrarse si se menciona Oriente. Y esto se debe a dos grandes nombres, los directores que han encabezado el surgimiento de este cine: Chan Wook Park y Bong Joon-ho. El primero, responsable de una de las más deliciosas historias de venganza jamás hechas en OldBoy, una historia desenfrenada, con situaciones al límite, grandes coreografías y una fotografía cuidada y llena de planos secuencia. El segundo responsable de The Host, un nuevo clásico del género de horror de monstruos, con una historia que no sólo jugaba al suspenso, sino que lo mezclaba con un humor negro cargado de sarcasmo y bastante crítica social-política. Dos películas indispensables en la cinematografía oriental, con dos realizadores que ya se han hecho un nombre en la industria del cine mundial y sus nuevos proyectos representan gran expectativa dentro de los cinéfilos más acérrimos. La escena final de la venganza en Oldboy también califica para estar en la lista de las mejores escenas de la década.
8 – The Dark Knight
Las listas de lo mejor de la década suelen estar cargadas de películas de autor o alejadas del circuito comercial. Pero yo no voy a negar que me alimento a chorros de cine comercial, sobretodo considerando que es el que más se consume en nuestro país. Y es que hay que saber distinguir buen cine de donde venga, ya que hay malas películas de autor, como buenas películas comerciales. Dark Knight es un claro ejemplo de ello. Christopher Nolan ya había demostrado talento en cintas como Memento o The Prestige, pero fue en la saga de Batman que ya dejó en claro lo buen director que es. Primero, nos calentó con una historia de origen en Batman Begins, para ya luego darnos un plato de fondo con Dark Knight. El mejor plato de fondo que jamás pudimos haber esperado. Y es que decir que Dark Knight es a Batman Begins como El Padrino II es a El Padrino es ser bastante justos. Nolan mueve sus piezas de manera impecable, en una historia bien trabajada, bien estructurada, con personajes redondos que evolucionan con cada escena que pasa, y una fotografía llena de sombras y atmósferas claustrofóbicas. Muchos auguran su éxito al morbo creado por el fallecimiento de Heath Ledger, pero esta cinta va más allá que eso. Es todo un debate sobre lo moral y lo ético, todo un análisis del bien y el mal en tiempos modernos. La mejor adaptación de un comic de la historia.
7 – Ratatouille / The Incredibles
Pixar es sinónimo de genialidad. Y es que los creativos detrás de este exitoso estudio no se concentran sólo en cosechar buenas cifras de recaudación y llevar la tecnología al siguiente nivel, sino que también se centran en lo primordial: contar historias. Hay un nombre que ha definido la brillantez de Pixar esta década, con dos extraordinarias películas: Brad Bird. Bird ha llevado a las películas animadas al siguiente nivel, tratándolas como piezas maduras, como películas para adultos, sólo que con personajes animados. Son dos historias que tratan el tema de ser diferentes y de encajar en un mundo diferente al suyo propio. Una persona mayor puede disfrutar viendo a Remy luchando por su sueño de autosuperarse y convertirse en un gran chef, o viendo a la problemática y disfuncional familia de superhéroes adaptándose a la vida normal de los humanos. Ratatouille y Los Increíbles son así dos de las mejores películas que ha hecho Pixar en su historia, y la primera es mi favorita personal. Mención especial a Michael Giachino por componer tan hermosas bandas sonoras en ambos casos. Y para la escena final de Ratatouille con el monólogo del crítico, otra de las grandes escenas de la década.
6 – Lost in Translation
En una década en la que Papá Coppola intenta pero no logra concretar obras maestras como las de antes, tenía que venir su hija a relucir sus dotes cinematográficas. Todo queda en familia. Y no crean que Sofia Coppola es la Francis Ford Coppola de nuestra generación ni nada por el estilo, sino que ella ha desarrollado un estilo y sensibilidad propias para contar historias, un lirismo extremo que logra con la adecuada utilización de imágenes y una bien seleccionada banda sonora. Perdidos en Tokyo, como fue conocida por aquí, es la gran obra maestra de las tres películas que ha hecho, una hermosa mirada a una pareja de solitarios outsiders en medio de un viaje a Tokyo. Bill Murray y Scarlette Johanson pintan excelentes en sus papeles, con personajes contemplativos en medio de un delicado cuadro de colores y texturas que construye Coppola. Esta es una de mis películas favoritas de la década, una que no me canso de volver a ver. Y Sofia Coppola es una de las cineastas más prometedoras de su generación. Ahora toca esperar su siguiente película.
5 – El Viaje de Chihiro
Si hay un nombre que define excelencia y originalidad en el género de la animación, ese es el de Hayao Miyazaki. Leyenda viva del cine japonés, maestro de la animación tradicional, Miyazaki no se cansa de crear obra maestra tras obra maestra, fábula tras fábula. Esta es justamente la mejor creación que ha hecho esta década, posiblemente una de las mejores películas que ha hecho en toda su carrera y una de las mejores películas animadas de la historia. Una mítica y mágica pieza que puede leerse de tantas maneras, que con cada lectura nos dará un significado diferente, y que fotograma tras fotograma esconde secretos en su composición, en los elementos en la pantalla. Una película que debe verse una y otra vez, y que juega a ser tan hermosa y cruda a la vez. Sólo Miyazaki ha sido capaz de conseguir esa mezcla tan perfecta.
4 – Río Místico
Clint Eastwood ha demostrado ser un vino que añeja mejor con el paso de los años. Y esta ha sido su década. Nos ha entregado obra maestra tras obra maestra, una mejor que la otra, y todo en un lapso tan corto de tiempo. Pero a pesar de que Million Dollar Baby sea la que le mereció el Oscar a Mejor Director y Película, y que los críticos alaben más a Cartas de Iwo Jima, Río Místico fue de sus películas la que más me marcó esta década, por la crudeza en su historia, por un grupo de magníficos actores metiéndose de lleno en los personajes, por un tono frío y desgarrador como pocos. Sin menospreciar las otras obras maestras mencionadas en este párrafo, Río Místico fue una película que me marcó totalmente, una película que tuve en la cabeza meses después de haberla visto. Y son pocas las películas que han logrado eso en mi. Recuerdo haber sufrido, rugido, llorado y sonreído con timidez cada vez que la veía, con un tremendo nudo en la garganta cada vez que los créditos aparecían. Mi película favorita de Eastwood como director. Y esperemos que los 10s también estén llenos de tan brillante director.
3 – Caché / L’Enfant
Ya nos acercamos al primer lugar de mi ranking, y los últimos tres puestos están ocupados por 4 de mis directores favoritos. En el puesto 3, los dos europeos que han definido la década. En primer lugar, el gran Michael Haneke, por ser tan crítico, crudo y audaz a la hora de plantear sus películas, siendo Caché la perfección hecha película. Haneke juega al dame que ‘no’ te doy, a ocultar cosas, a los fuera de campos, a los encuadres largos y estáticos, a los personajes en constante conflicto. El otro director es igual de perspicaz y crítico, pero lo hace desde otro enfoque. Y no es uno, sino son dos directores. Los Hermanos Dardenne juegan a un realismo extremo, a la cámara en mano, a los plano-secuencia, a los actores no profesionales. L’Enfant es una cinta aguda y punzante en su crítica, además de ser una compasiva mirada a dos “niños” en el descubrimiento de la madurez al criar a un bebé. Caché y L’Enfant son así dos películas indispensables para entender el nuevo cine europeo de la década.
2 – Elefante / Paranoid Park
Gus Van Sant es un verdadero autor del cine. Cuando veo sus películas siento que estoy viendo a un artista pintando un lienzo en la pantalla. Y es que jugando con sus encuadres, con enfoques y desenfoques, con matices y saturaciones, con la composición, con escenas ralentizadas, Van Sant logra transmitir sentimientos, ideas, logra crear atmósferas y tensiones. Todo en pos de ayudar a la historia. Lo mejor: juega con la narrativa también. Fragmenta la linealidad de lo que va a contar y nos muestra pieza tras pieza, armando un hermoso rompecabezas. A pesar de que esta década ha ganado popularidad por su película Milk, esa es su más débil y comercial creación en muchos años. Sus verdaderas obras maestras esta década han sido dos ensayos sobre la soledad en la adolescencia, sobre todo el dilema de crecer y descubrirse. Elefante y Paranoid Park representan dos grandes ejemplos de lo que ha sido el cine esta década, un cine alejado de las grandes estrellas, un cine experimental, un cine lleno de una sensibilidad y atmósfera propia de autores. Van Sant logró hipnotizarme con estas sus dos más perfectas creaciones, embelesarme con cada encuadre y con cada personaje.
1 – Kill Bill: Volumen 1 y 2
No voy a negarlo: soy súper-hiper fan de Quentin Tarantino. No hay nada que pueda hacer mal el hombre. Cada una de sus películas es el resultado de un director que ama el cine como pocos, y que en su amor al séptimo arte hace experimentos tanto bizarros como sorprendentes. Esta década nos ha presentado la obra más ambiciosa y completa de su carrera, la más alocada creación en toda su cinematografía. Kill Bill no sólo es una mezcla de géneros, sino también de estilos. Es Tarantino perfeccionándose, demostrando que no siempre hace lo mismo. Es Tarantino demostrando una vez más su obsesión por la perfección en lo visual mezclado con el sonido, un melómano empedernido. Luego de hacer películas de estilos similares en Jackie Brown, Reservoir Dogs y Pulp Fiction, se sumerge una vez más en el spaghetti western, añadiendo una onda medio japonesa, la violencia estilizada, los encuadres trabajados, sin dejar sus conocidos diálogos extensos y su jugueteo con el espectador. Tarantino así nos entrega la más perfecta historia de venganza de la década, un manga hecho película, toda una experiencia audiovisual. Una película perfecta como pocas, entretenida de principio a fin, bien pensada y diseñada y de personajes entrañables. Un homenaje al cine en sí, de los que le gusta hacer a Tarantino, lleno de guiños y trucos, que van de imágenes y animaciones a sonidos y canciones. Si no has visto esta película, ¿dónde diablos has estado metido esa década?
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